EL BLOG DEL HERRERO ERRADO

La Federación Hípica de Madrid: Pepe Gotera y Otilio chapuzas a domicilio.
 

Una vez más el protagonismo en la Federación Hípica de Madrid es para la disciplina de doma clásica, que para mayor escarnio, más personas se dedican a desorganizarla en la FHM y donde más chapuzas y desatinos se cometen.
 
Empezamos por el Campeonato de la Comunidad de Madrid de Doma Clásica, recientemente celebrado, al que un día antes se convoca a varios jinetes y amazonas de las categorías menores para una nueva convocatoria del denominado “Plan de seguimiento de menores de de doma clásica de la FHM” donde algunos de ellos incumplen las condiciones establecidas. El mejor nombre que se nos ocurre para denominar el errático plan es “Relativo Plan Zahorén” por los intereses individuales que lo albergan.
 
Con independencia del incumplimiento de las normas, los únicos que acuden son los alumnos de los entrenadores que lo imparten. Nos preguntamos si estos entrenadores cobran de la FHM por entrenar a sus pupilos que nos imaginamos ya pagan por esos servicios.
 
A continuación nos encontramos con una situación cuanto menos curiosa, una de las personas que dan consejos y transmiten sus conocimientos es una de las juezas nombradas para el día siguiente, en concreto como presidenta del jurado. Nos figuramos que no juzgaría ninguna prueba donde estuvieran los participantes a los que instruyó, pero cual fue la sorpresa cuando juzgó las reprises de alevines e infantiles, pruebas en las que figuraban esos deportistas. El concepto “conflicto de intereses” no debe existir en el criterio de la FHM y por supuesto tampoco en el de la jueza en cuestión. Nos preguntamos que puede transmitir esta persona a unos competidores menores, cuando ella misma conculca las normas tanto escritas como tácitas y éticas. Como se explica a los menores que el profesor de alguno de ellos es quien les va a juzgar.
 
Otra cuestión a tener muy en cuenta en el análisis del denominado “Plan de seguimiento” para determinar su efectividad, es que de los 26 menores que participaron en el Campeonato, en el “plan” del día anterior estuvieron 10 (más una participante que no estaba clasificada para el Campeonato) y el resultado obtenido en las 5 categorías disputadas es de una exigüa medalla de oro, el resto de ganadores no habían participado en la convocatoria del “plan”. Deducimos que algo falla en la elección de candidatos para dicho plan y en nuestra opinión el mayor error es la elección de los técnicos con demasiados “conflictos de intereses”.
 
Ahora estamos ante una nueva convocatoria del “plan” donde directamente se emplaza a las amazonas y jinetes que quieran asistir, sin tener en cuenta las reglas, normas o como se quiera llamar, que ellos mismos redactaron. Esta situación nos recuerda aquella frase de Groucho Marx “Estos son mis principios si no les gustan tengo otros”.
 
Entre tanto el presidente de la FHM está melancólico y meditabundo porque Javier Revuelta se vuelve a presentar a la reelección como presidente de la RFHE y el turno para el reemplazo no llega y los asuntos de la FHM son “pecata minuta” y no son dignos de su consideración.
 
En cambio el secretario general de la FHM, sigue cobrando, pero son datos sin confirmar que realice alguna función inherente a sus emolumentos, al margen de asistir a concursos como jurado, por supuesto previo pago de sus servicios.
 
Una última cuestión que seguramente no tendrá respuesta por parte del presidente de la FHM es el nombre de la empresa y su representante que realiza las equipaciones que algunos participantes exhiben con el logo de la FHM y sobre todo utilizan algunos miembros del “Relativo Plan Zahorén”.
 
No debemos olvidar que cuando alguien con el caballo cansado, el rabo entre las piernas, cual pollo mojado o la metáfora animal que mejor encaje, ese alguien en apuros solicita un favor, el favoreciente se convierte en una bestia hambrienta de la devolución del favor. Presiona, insiste y hasta exige, ya no solo la devolución del favor sino la perfección del mismo. Porque esa solicitud de favor que nos llevó a esta situación, ya no es un “haré lo que pueda” sino una afirmación sin posibilidad de error.
 
Las chapuzas de la FHM son producto de la mala gestión de sus dirigentes y de la desidia mostrada en el día a día. Lo más sensato sería el cese del secretario general y la posterior dimisión del presidente.

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